Guía práctica del estudiante revolucionario postmoderno

No importa cuan graves esten los problemas de salud, educación, seguridad, desempleo e inestabilidad política producto de narco- gobiernos mediocres, pseudo socialistas o aletargados en la utopía democrática. Esos sintómas inequívocos de nefasta desigualdad e imposible reconciliación social, a diario nos recuerdan que estamos en la América Central. En el terreno que insisten llamar «El Salvador», donde matan por todo y por nada, pese a que muchos estudiantes lamenten no haber nacido en sociedades industrializadas, en todo caso conformese con sobrevivir en Soyapango, las palabrejas «burgués», «oligarquía», «dictadura del…», dejelas que fluyan sin presión; siempre habrá espacios y gente con las que se «adornará» con ellas llegado el respectivo momento.

El Salvador atraviesa nuevas guerras, los homicidios a diario nos lo recuerdan, ellos, por su parte, quieren militares en los alrededores de la Universidad, para que no les roben sus celulares de última generación, ni San Marx lo permita, la Revolución «Hipster» se deberá transmitir en vivo, por ahora hay que alimentarla con  memes simplistas de las p¿Qué raro no les parece? en la que los shows políticos estén a la ordén del día. Concientes o no, para el estudiante revolucionario alpha, camisa del Che Guevara, FPipiLe’S de cora, boina con bandera de Venezuela bordada, erúdito cultivador de la poesía de Galeano, Roque, todas las páginas de «acción poética» y similares, siempre habrá tiempo para ver la última temporada de «Games of Thrones», «Big bang theory», «Walking Dead», o similaresexpresar inconformidades, vengarnos de éste o aquél docente que nos puso las garritas en el suelo aplazándonos más de alguna materia